Cuando el Papa León XIV visitó la Basílica de la Sagrada Familia en Barcelona el miércoles 10 de junio de 2026 para celebrar la Santa Misa e inaugurar la Torre de Jesús, fue recibido por Valentina Sánchez, una niña ciega de 13 años.
Valentina explicó al Papa, así como al Rey y a la Reina de España, cómo ella “ve con el corazón” la torre más alta de la Sagrada Familia. La torre, terminada a principios de este año, es la más alta de las 14 torres de la basílica.
Utilizando la información que había recopilado a través del tacto, Valentina describió la estructura, las formas y las dimensiones de la torre. Explorando los objetos con sus manos, ha aprendido a comprender e imaginar su forma. El encuentro fue especialmente emotivo para el Papa.
Una representante de la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) afirmó que, poco antes del encuentro, Valentina estaba emocionada y entusiasmada, pero no intimidada por la posibilidad de conocer a una de las personas más importantes del mundo.
Valentina vive con una condición que le permite distinguir únicamente entre la luz y la oscuridad. La ONCE ha apoyado su educación desde que se le diagnosticó la enfermedad cuando tenía apenas un año de edad.
Vive cerca de la Sagrada Familia y actualmente cursa el primer año de educación secundaria. Como más de 7.000 estudiantes con condiciones similares, recibe apoyo de la ONCE para asistir a clases ordinarias junto a sus compañeros. También estudia en el Centro de Recursos Educativos de Barcelona para continuar su formación académica.
Valentina está aprendiendo a tocar el violín y espera convertirse algún día en intérprete y artista de conciertos. Entre sus aficiones se encuentran viajar con su familia y leer libros en braille. De hecho, su profesor, Ramón Coma, dice que “devora los libros”, leyéndolos sin descanso y con gran entusiasmo.
La conexión entre la familia de Valentina y la Sagrada Familia va más allá del hecho de que viven en el distrito donde la construcción de la basílica lleva más de un siglo en marcha. Su padre, Francisco, ingeniero profesional, trabajó en la basílica durante varios años.
En una ocasión compartió un sueño con su hija: “Algún día veremos juntos la Sagrada Familia cuando esté terminada”. Aunque ese día todavía parece lejano, pudieron vivir parte de ese sueño durante la visita del Papa, cuando asistieron juntos a la bendición de la torre.
Valentina entregó al Papa un dibujo que había realizado, mostrando cómo ella “ve” la Torre de Jesús. Es una visión que no nace de los ojos, sino del corazón. Y es con su corazón como Valentina contempla la Torre de Jesús.
Joe Galea
Miembro de la SDC


