Temprano en la mañana del domingo 27 de agosto de 2025, veintidós candidatos y precandidatos, junto con tres miembros de la SDC, partimos hacia Roma. Muchos de nosotros ya habíamos visitado la Ciudad Eterna, pero este viaje prometía algo mucho más profundo: una verdadera peregrinación.
Fuimos de los primeros en llegar al centro de conferencias de la Fiera di Roma el domingo por la mañana. Allí dejamos nuestras esterillas, sacos de dormir y mochilas con todo lo necesario para los próximos días. Durante las horas siguientes, el lugar se llenó de la energía alegre de 25.000 jóvenes de todo el mundo.
Esta peregrinación nos conmovió profundamente de cuatro maneras:
1. Siguiendo las huellas de la fe
Visitamos las cuatro basílicas mayores de Roma (entre otros lugares) como parte de la peregrinación jubilar, atravesando juntos las Puertas Santas. Estos momentos sagrados nos conectaron más profundamente con la historia viva de la Iglesia y con la misericordia de Dios.
2. Encuentro con la Iglesia Universal
De todos los continentes, jóvenes vinieron con corazones abiertos a la amistad. Oramos juntos, compartimos nuestras historias e intercambiamos pequeños detalles, como pins y pulseras. En Tor Vergata, nos unimos a más de un millón de jóvenes en una vigilia de profundo silencio y alegría, regocijándonos en la presencia del Papa, a quien tuvimos la bendición de ver de cerca, y participando juntos en la Santa Misa.
3. Creciendo como comunidad
Como grupo de la DSI, nuestros lazos se profundizaron. La segunda parte de nuestra peregrinación nos llevó a Asís, donde permanecimos hasta el 7 de agosto. Allí, siguiendo los pasos de San Francisco, oramos, admiramos vistas impresionantes, disfrutamos de comidas juntos y compartimos muchos momentos de risas y reflexión.
4. Encuentro con Cristo
Al concluir nuestra peregrinación a la Basílica de San Pedro, durante la misa, el celebrante nos dio la bienvenida con estas palabras: «Cuando regresen a casa, contarán a los demás cuánta gente conocieron y cuántos lugares hermosos vieron. Pero que cada uno diga: ‘Conocí a Jesús’». En verdad, encontramos a Jesús en la Eucaristía, la Confesión, la Oración, en la belleza de la Creación y en las muchas personas que conocimos en el camino.
Palabras del Papa León
Regresamos a casa con estas palabras de la homilía del Papa León del domingo 3 de agosto de 2025 resonando en nuestros corazones: «La plenitud de nuestra existencia no depende de lo que atesoramos ni, como escuchamos en el Evangelio, de lo que poseemos. La plenitud tiene que ver, más bien, con lo que acogemos y compartimos con alegría. Comprar, acumular y consumir no basta. Necesitamos alzar la mirada, mirar hacia arriba, hacia las cosas de arriba, para darnos cuenta de que todo en el mundo tiene sentido solo en la medida en que sirve para unirnos a Dios y a los hermanos».
Que esta peregrinación dé fruto en nuestras vidas y que sigamos caminando como peregrinos que verdaderamente han encontrado a Cristo.


