Estamos en el Segundo Domingo de Adviento, que nos invita a escuchar una vez más la voz de Juan el Bautista que clama en el desierto: “¡Preparen el camino del Señor, enderecen sus senderos!” Este domingo nos recuerda el don de la paz que solo Jesús, el Príncipe de la Paz, puede darnos.
Para que la presencia de Cristo, y por tanto su paz, reine en nuestros corazones, debemos hacer un esfuerzo deliberado por cultivar la paz. Necesitamos invitar a Dios a nuestra vida diaria a través de la oración, con pequeños actos de amor, con una palabra amable dirigida a quien necesita oírla, mediante el perdón y la reconciliación. La paz se construye sobre estas decisiones; no surge por casualidad.
La paz de Jesús no es la garantía de que estaremos libres de confusión o dificultades, sino la certeza de que Él estará siempre con nosotros. La paz nace de saber que Dios está con nosotros: Emmanu-el.
Durante este Adviento, esforcémonos por practicar acciones que quizá parezcan sencillas, pero que a través de ellas podemos cultivar la paz.
San Jorge Preca nos ofrece algunos consejos para cultivar la paz en nuestro corazón:
- Aparta rápidamente cualquier pensamiento que te inquiete, pues no proviene del Dios de la Paz.
• Mantén el orden en todo, para que el orden te mantenga en paz.
• Aprecia el silencio tanto en tus pensamientos como en tus palabras.
• Ruega a Dios que te conceda siempre la paz, pues solo el Señor da la verdadera paz.
• Evita la ansiedad y no te detengas a pensar en lo que podrías haber hecho o lo que podría haber ocurrido.
• Ten presente que todo en este mundo pasa: la alegría y el llanto, el sufrimiento y el gozo.
Cada pequeño gesto que realices se convierte en una piedra colocada en el camino por el que el Señor pasará para entrar en tu corazón y concederte su paz.
San Jorge Preca nos enseña: “No cambies la paz de tu corazón por nadie ni por nada.”
Oración
Jesús, tú eres el Príncipe de la Paz y mi paz. Renueva mi corazón para que esté abierto a tu gracia. Reina en él y hazme instrumento de tu paz en mi familia, en mi lugar de trabajo y dondequiera que estemos.


