San Jorge Preca, siguiendo la guía de otros grandes maestros espirituales, recomienda la práctica del Ejercicio Conmemorativo para inculcar y conservar en nosotros el espíritu de Jesucristo.
El Ejercicio Conmemorativo consiste en aplicar todo lo que sabemos sobre Cristo a cada situación que encontramos y a cada acción que realizamos, reflexionando sobre cómo Jesús mismo hablaba y se comportaba.
Durante estos días, en los que estamos más centrados en la Pasión de Jesús, se sugiere que, para permanecer en su presencia, permitamos que las cosas ordinarias que nos rodean nos recuerden los acontecimientos, las cosas y los lugares asociados con la Pasión, las personas implicadas y lo que Jesús mismo padeció.
- Cuando tengas sed, recuerda a Cristo crucificado, que dijo que tenía sed.
- Cuando te despojes de la ropa para cambiarte o lavarte, recuerda a Cristo, que fue despojado antes de ser crucificado.
- Cuando tus amigos te abandonen, recuerda a Cristo, que fue abandonado por los apóstoles cuando fue arrestado en el Huerto de Getsemaní.
- Cuando cuentes dinero, recuerda a Cristo, que fue traicionado por Judas por treinta monedas de plata.
- Cuando seas alabado, recuerda a Cristo, que se retiró cuando querían coronarlo rey.
- Cuando oigas gritos, recuerda a Cristo, contra quien gritaba la multitud ante Pilato: “¡Crucifícalo!”
- Cuando sudes, recuerda a Cristo, que sudó sangre en el Huerto de Getsemaní.
- Cuando estés orando, recuerda a Cristo, que oró con el rostro en tierra en el Huerto de Getsemaní.
…y así sucesivamente.
La persona que desea permanecer en la presencia de Dios debe dejar que todo eleve su mente al Señor Dios y adorarlo en todo lo que hace. Señor Dios, ¡búscame para adorarte!


