En el mundo de hoy, donde muchas personas cuestionan su fe o incluso se alejan de ella, el libro de Juan Arias El Dios en quien no creo ofrece una reflexión interesante y profunda sobre algunas imágenes de Dios que muchas veces damos por supuestas. El autor no escribe contra Dios, sino que cuestiona ciertas imágenes distorsionadas de Él: un Dios que infunde miedo, que pretende controlar o que es utilizado para justificar la pasividad ante las dificultades de la vida. En cambio, Arias presenta a un Dios cercano a nosotros: un Dios de libertad, amor y esperanza.
¡Cristo es siempre nuevo! El autor insiste en que Cristo nunca puede ser plenamente «encasillado» ni explicado de una vez para siempre, porque continuamente plantea nuevos desafíos y ofrece nuevas perspectivas a cada generación. Esto nos recuerda la necesidad de seguir descubriendo la belleza y la novedad del Evangelio en el contexto de nuestro propio tiempo.
Una imagen muy significativa que utiliza Arias es la de la mariposa, que no rechaza su pasado, sino que lo asimila y construye sobre él para volar hacia nuevos horizontes. Es una lección para nosotros: aunque valoremos la tradición que hemos recibido, no debemos quedarnos anclados en el pasado.
Otro tema importante es nuestra atención a los pobres y a quienes se encuentran en las periferias. El autor nos recuerda que encontramos a Cristo de un modo especial en el encuentro con los demás, particularmente con quienes sufren o buscan un sentido para sus vidas. Es una invitación a procurar que la fe no se quede en una simple teoría, sino que se traduzca en un servicio concreto a los demás.
Este libro es recomendable para todo aquel que desee profundizar en su fe de una manera madura y sincera. Es un libro que no solo suscita preguntas en la mente del lector, sino que también nos ayuda a acercarnos más al Dios que verdaderamente merece nuestra fe.
Gabriel Borg
Candidato de la SDC
